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viernes, 22 de junio de 2018

Ser joven en Tetuán, el barrio más 'peligroso' de Madrid

Foto de Davit Ruiz modificada por VICE

Por Ana Iris Simón. Fotografías de Davit Ruiz
20 JUN 2018

"La gente la concibe como una zona muy peligrosa, pero yo que vivo aquí me siento mucho más segura que en otros barrios".

Tetuán, el barrio más peligroso de MadridEl infierno del Barrio Latino: asesinatos, okupas, drogas, atracos, afters ilegales y pandillerosDisparos, peleas e incendios en la calle Topete, en el centro de MadridTetuán contará con 19 videocámaras de vigilancia. Estos son algunos de los titulares que, en los dos últimos años, informan sobre uno de los distritos más heterogéneos y con más desigualdad social de Madrid, Tetuán.

La calle Bravo Murillo es la arteria en torno a la que se organiza el distrito

El distrito, cuyo eje central podría establecerse en la calle Bravo Murillo (algunos más que calle la consideran una frontera), está habitado por 150.000 personas, de las cuales el 17,3% son de nacionalidad extranjera y el 27,6% son nacidos en el extranjero. Esto unido a los hijos de inmigrantes que ya nacieron en España hacen de Tetuán una de las zonas más multiculturales de Madrid.

Yanill

Yanill, de 18 años, espera sentada en uno de los bancos de la que algunos apodan "la Gran Vía de la clase obrera", Bravo Murillo. Es de ascendencia dominicana, una de las mayorías inmigrantes del barrio, acaba de terminar selectividad y el año que viene empezará Trabajo Social en la Universidad. Lleva toda la vida viviendo en Tetuán.

"Aquí conoces a todo el mundo, todo el mundo te conoce... hay una sensación de comunidad muy grande" — Yanill

"Lo que tiene de peculiar el barrio es la cantidad de inmigrantes que viven en él, particularmente latinos", cuenta. "Hay un montón, y la gente la concibe como una zona muy peligrosa, pero yo que vivo aquí me siento mucho más segura que en otros barrios. Conoces a todo el mundo, todo el mundo te conoce... hay una sensación de comunidad muy grande", dice Yanill, que cuando le pregunto por las bandas que copan titulares y que supuestamente han hecho de la calle Topete una de las más peligrosas de Madrid me dice que "el tema está sobredimensionado".

Yanill es de ascendencia dominicana y vive en Tetuán desde que nació

"Hay problemas, pero también se estigmatiza mucho a la comunidad latina. Nadie cuenta que en las bandas además de latinos hay españoles, hay gitanos, hay marroquís... En la calle Topete, de la que dicen que no se puede pisar por culpa de estas bandas, están construyendo una urbanización súper bonita, con piscina. Y es como que no pinta. Da la sensación de que están tratando de engañar a la gente. De poner el barrio por los suelos cuando en verdad no es tanto así, así que quizá sea para sacar un beneficio, ¿no?"

Clara

Eso es lo que piensan muchos, que ven al distrito como el nuevo espacio a gentrificar, como el próximo Malasaña o, lo que tendría más sentido, el próximo Lavapiés. La estrategia encaja: barrio con fama de conflictivo cercano al centro que, tras un lavado de cara y una buena dosis de ladrillo y remodelación se convierte en un parque de atracciones para domingueros y turistas gracias a su ya para entonces perdida autenticidad.
"Creo que puede haber cosas muy positivas en la diversidad que puedan traer los inquilinos de estas viviendas al barrio, pero también puede conllevar cosas muy negativas, como la expulsión que implican siempre los procesos de gentrificación" – Clara
Clara, que tiene 23 años y vive en una de las orillas de Tetuán desde que nació ("pero desde mi adolescencia ando mucho por todo el barrio", se justifica con una sonrisa), también está empezando a sospecharlo.
Clara teme que con la gentrificación se expulse a los vecinos actuales del barrio
"Desde hace algún tiempo las asociaciones vecinales vienen diciéndolo. Yo no creía que fuera verdad hasta que de repente vi cómo de los solares brotaban viviendas de lujo. Creo que puede haber cosas muy positivas en la diversidad que puedan traer los inquilinos de estas viviendas al barrio, pero también puede conllevar cosas muy negativas, como la expulsión que implican siempre los procesos de gentrificación", sostiene.
Lili
Lili, de 27 años y española de origen marroquí ("en realidad tengo un problema de identidad cultural porque, ¿tengo que considerarme española solo por haber nacido aquí aun cuando mis padres son marroquís?, apunta) también le teme a la gentrificación.
"Yo creo que hubiera sido una persona distinta si no hubiera crecido en Tetuán", dice Lili. "En las escuelas de aquí, da igual que sean públicas o concertadas, porque a los inmigrantes les encanta la escuela concertada, siempre vas a tener una variedad cultural muy grande. Eso facilita la apertura de tu mente, conocer, comprender otras culturas. Hace que aprendas a no efectuar juicios de valor sobre las personas, y que conozcas el mundo. Porque si tienes un amigo colombiano que te habla de Colombia, de alguna manera conoces Colombia. Aunque nunca hayas estado", concluye.
Lili tiene padres marroquís y nunca ha vivido en otro barrio
"Claro que nos da miedo que esto se convierta en el nuevo Lavapiés. Nos produce horror. Que para limpiar un barrio se tenga que expulsar a los habitantes que lo hacen especial, que le dan vida... ¿dónde nos quieren relegar, a Alcorcón, a Getafe? Ya tienen Serrano, ya tienen Malasaña, ya tienen La Latina..." comenta, y después explica que la plaza en la que nos encontramos es en la que ocurrió "la movida de los Titiriteros", la del Canal de Isabel II. Son las ocho de la tarde y no cabe ni un alfiler.
Luis
Poco más abajo se encuentra la glorieta de Cuatro Caminos, a la que Moncho Alpuente apodó "la Gran Vía de los pobres". Los comercios locales que la rodeaban se han convertido en cadenas. "Creo que eso es lo que más ha cambiado del barrio", dice Luis, que tiene 28 años y ha estudiado filosofía pero se dedica a la fotografía.
Luis cree que lo que más ha cambiado en el barrio son los antiguos comercios, que ahora son cadenas
"Yo recuerdo venir por esta zona y ver un montón de jugueterías, zapaterías... había una calle con muchísimos comercios dedicados al cuero regentados por asturianos que habían llegado a Madrid, mucho comercio local y pequeñas cafeterías".
Víctor
Víctor, de 27, también echa de menos algo en el barrio: los cines. "Los de mi edad no lo conocimos, pero mis padres, que también crecieron aquí, me cuentan siempre que este era el barrio de los cines. Había muchísimos y venía gente de otros barrios. Cuando yo era niño quedaban dos, el Lido y el Cristal. Ya no queda ninguno", comenta.
"A partir de principios de los 2000 empezaron a llegar muchos inmigrantes, y quizá ese es el cambio más grande que he vivido en Tetuán" — Víctor
"También recuerdo que en los 90, cuando era pequeño, no había tanta inmigración. Incluso el barrio quizá tenía fama de pijo. Pero a partir de principios de los 2000 empezaron a llegar muchos inmigrantes, y quizá ese es el cambio más grande que he vivido en Tetuán", añade Víctor, que recuerda con orgullo cómo las protestas vecinales consiguieron echar de Tetuán a los nazis de Hogar Social Madrid, que habían okupado un edificio en la esquina de Juan de Olías con Bravo Murillo.
Víctor se siente orgulloso de los movimientos vecinales que echaron al Hogar Social Madrid de Tetuán
"Fue una provocación asentarse en un distrito como este, uno de los que más inmigración tiene de Madrid", comenta Lili. Yo misma pensaba a veces en ir y pedirles comida, con mi cara y mi moreno marroquís. Y si no me la daban, plantarles el DNI español. Xenofobia hay en todas partes, lo grave es cuando empiezas a discriminar a la hora de dar ayudas sociales por la raza de las personas", dice.
Inés en la calle Topete
Precisamente a la inmigración y a la buena convivencia entre españoles e inmigrantes alude Inés, que vive en Tetuán desde hace 10 años y tiene 25, cuando le pedimos que defina el barrio. "Creo que la convivencia y la mezcla es mayor en este distrito que en otros barrios en los que también hay muchos inmigrantes", afirma. "Cuando vives aquí ni siquiera te das cuenta ya de quién es inmigrante y quién no lo es; a los que les sorprende es a los que vienen de fuera del barrio, de visita", dice.
"Sí que hay veces que escuchas que han asesinado a alguien y es justo debajo de tu ventana, pero son casos aislados, no es el día a día" — Luis
Porque hablar de Tetuán es hablar de convivencia, aunque muchos se queden en la supuesta conflictividad. "Es tremendo porque hay gente de aquí que llega a creerse que esto es el Bronx por lo que dicen, aunque ellos mismos no lo vivan. Sí que hay veces que escuchas que han asesinado a alguien y es justo debajo de tu ventana, pero son casos aislados, no es el día a día", comenta Luis.
Inés afirma que el alarmismo social alrededor del barrio está injustificado
Hablar de Tetuán es también hablar de desigualdad, de un distrito en el que cabe desde Azca, el centro financiero de la capital en el que se asientan los gigantes de la consultoría, hasta el denominado "pequeño Caribe", la que, dicen, es la zona más jodida del barrio pero en la que Yanill nos cuenta que están construyendo pisos de lujo.
"Lo más fuerte de Tetuán es que hay cuatro zonas muy diferenciadas. Es verdad que hay cuatro caminos, es literal. Te vas hacia Raimundo Fernández Villaverde al Oeste, a la esquina de enfrente de El Corte Inglés y eso es el mundo pijo. Te vas en dirección a Chamberí y es todo más tradicional pero ya empieza a ser clase alta. Y luego está la zona pequeño Caribe, Almansa, donde sí que hay mucha pobreza, y tirando para arriba, hacia Valdeacederas se nota un montón. Hay un choque muy gordo de desigualdad".
"En menos de diez minutos andando puedes encontrarte a gente en traje y a gente buscando en la basura" — Víctor
"En menos de diez minutos andando puedes encontrarte a gente en traje y a gente buscando en la basura", dice Víctor, y añade que en la zona conviven dos mundos muy cerca pero no llegan a mezclarse. "Nunca vas a ver a una de esas personas en traje por la calle Tenerife", concluye.
Casas bajas conviven con bloques de nueva construcción y edificios de posguerra en Tetuán
Y en Tetuán es sencillo dar la vuelta al globo con tan solo cruzar la Gran Vía de los pobres, Bravo Murillo. De hecho, es casi inevitable. Luis también piensa que no hubiera sido el mismo Luis de no haber crecido en el distrito. "La tradición obrera del barrio al final influye en la ideología, la multiculturalidad te abre muchas miras y creo que el hecho de que el barrio tenga tantas capas de historia, tantos mundos dentro, afecta incluso en cómo se desarrolla la psicología de los que vivimos en él. En nuestra manera de entender el mundo, aunque no sé si me estoy liando", dice mientras sonríe.
Le respondo que no, que no se está liando, y se despide calle abajo, entre niños negros en patinete, ancianas con andador y dominicanas que ríen en las terrazas.
Fuente: VICE

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Un fuerte olor a gasolina en el Parque de los Pinos preocupa a los vecinos de Tetuán

Monolito que marca el acceso a túneles subterráneos de donde proviene un fuerte olor a gasolina en el Parque de los Pinos.
 

Monolito que marca el acceso a túneles subterráneos de donde proviene un fuerte olor a gasolina en el Parque de los Pinos. (Autor: Kike Rincón)
 
Por Susana Pérez
Un fuerte olor a hidrocarburos se respira cada día en el Parque de los Pinos de Tetuán, un espacio verde muy ligado al agua por ser el vivero del Canal de Isabel II. Una situación que no es nueva para los vecinos de este distrito, que en 2008 ya alertaron sobre la posible filtración de gasolina a través de los conductos de agua del subsuelo.

No hay más que acceder al Parque de los Pinos por la entrada situada en la calle Vía Límite, justo donde hay un quiosco, para percatarse, unos metros más adelante, del fuerte olor a gasolina que se respira en la zona, muy cercana a un colegio y una escuela pública. Aparentemente no se ve ningún fluido extraño excepto en una de las fuentes que, aunque no funciona, sí acumula algo de agua en donde se aprecia una capa viscosa que podría tratarse de restos de gasolina, aseguran algunos vecinos.
 

La presencia de una estación de servicio de la gasolinera Galp, muy cerca de este parque, en la avenida de Asturias esquina con la calle Sinesio Delgado, hace sospechar a los residentes de la zona. Y más teniendo en cuenta que los fuertes olores ya fueron detectados en el año 2008. "En ese año se debía filtrar hidrocarburos por algún tipo de vertido de la gasolinera y al haber aquí una red de captación de aguas subterráneas pasaban al viaje de agua", recuerda Antonio Ortiz, vicepresidente de la Asociación de Vecinos Cuatro Caminos-Tetuán cuando explica lo vivido hace ocho años. Raquel López estaba entonces como portavoz de Medio Ambiente de IU en el Ayuntamiento de Madrid y denunció ante la Comisión municipal la existencia de filtraciones.
 
Antonio conoce bien la situación y se muestra preocupado ante la posible reincidencia del problema. El olor más fuerte se produce justo en el punto donde se instaló hace años un monolito de granito indicativo de lo que se conoce como 'un viaje de aguas', "unas bocas de ventilación y acceso a unos conductos que suministraban a Madrid antes de que lo hiciese el Canal de Isabel II", explica Ortiz. Estos canales siguen existiendo y hacen su función "aunque en alguna zona del barrio se hayan cortado por alguna construcción". Si se mueve la gran piedra que está colocada, aparece una abertura a través de la cual se puede acceder a estos conductos para la limpieza de los mismos. Los monolitos tiene un pequeño agujero en la base, cuenta el vicepresidente, "para que el aire viciado pueda salir y cuando entren no haya ningún problema de salubridad". Es precisamente por esas pequeñas cavidades, prosigue, "por donde sale ese fuerte olor a gasolina".
 
Si se confirmase que son filtraciones de hidrocarburos, "por un vertido casual o no", se trata de una situación que está dañando el medio ambiente y en concreto este parque. "El suelo se contamina porque las raíces de los árboles no dejan de absorber esos elementos y algunos vecinos se quejan del mal sabor del agua de las fuentes", añade.
Madridiario se ha puesto en contacto con la gasolinera Galp.
 

Fuentes de la empresa aseguran que las instalaciones de Sinesio Delgado "están revisadas, no tienen fugas y cumplen con todas las garantías de seguridad". Además, recuerdan que los plazos para las pruebas de estanqueidad se realizan de acuerdo con la reglamentación vigente (según la instrucción técnica IP-04) y de forma diaria. "Se activan los protocolos de control rutinarios de las instalaciones que garantizan un carburante de alta calidad y la seguridad medioambiental". Dentro de los controles rutinarios, añaden, estos días se han realizado labores de mantenimiento en la tubería de equilibrio de la instalación de la Estación de Servicio de Sinesio Delgado que evita la fuga de gases.

Desde el Ayuntamiento de Madrid aseguran a Madridiario que no tienen constancia de ninguna queja o denuncia vecinal en los últimos meses. No obstante, han indicado que enviarán un técnico para que inspeccione la zona. La Comunidad de Madrid, por su parte, ha comunicado a Madridiario en la mañana de este miércoles que la Dirección General de Industria, Energía y Minas "ha realizado en los últimos días una inspección a la estación de Servicio GALP, a instancias de una denuncia ciudadana. A raíz de dicha inspección se procedió a la apertura de un expediente informativo que está en curso de investigación, ya que se les han realizado diversos requerimientos que están en periodo de ser atendidos. En el momento en que la empresa entregue la documentación y sea revisada y analizada, en caso de haber cometido alguna infracción, el expediente informativo podría derivar en un expediente sancionador".
 
Monolito que marca el acceso a túneles subterráneos de donde proviene un fuerte olor a gasolina en el Parque de los Pinos.
Monolito que marca el acceso a túneles subterráneos de donde proviene un fuerte olor a gasolina en el Parque de los Pinos. (Autor: Kike Rincón)

domingo, 27 de septiembre de 2015

Un herido durante una manifestación xenófoba en Tetuán

By Celia Tetuán
La manifestación, autorizada por la Delegación del Gobierno, acabó en la Plaza de las Palomas
 
 
Un joven ha resultado herido esta tarde en Tetuán en el transcurso de una manifestación convocada por los ultraderechistas del hogar ramiro ledesma, desalojado el pasado lunes del edificio que ocupaban en el distrito de Chamberí tras ser desalojados de otro en la calle Juan de Olías en Tetuán. El herido ha sufrido un golpe en la cabeza que le ha provocado una importante brecha, por lo que efectivos del SAMUR, tras atenderlo en el lugar de la agresión, la calle General Yagüe, lo han trasladado al Hospital de La Paz. Leer más...

martes, 31 de marzo de 2015

La cofradía del Santo "Gusanito"

Estampas de la Semana Santa
 
Silencio sepulcral ante el desfilar del paso


Autor desconocido. Vía @RebaqueP

viernes, 5 de diciembre de 2014

Las dos aceras de Tetuán

Madrid 4 DIC 2014

  Un mural, parte del proyecto Paisaje Tetuán, en Marqués de Viana. / samuel sánchez


Los rascacielos del complejo financiero de Azca y las modestas casas de una altura y apariencia rural que se asoman en las aceras de Marqués de Viana tienen algo en común: pertenecen al mismo distrito, Tetuán.
Vecino de la Castellana, es una zona compleja que cuenta con una importante presencia extranjera y alberga realidades dispares: las chabolas del paseo de la Dirección, los imponentes edificios de Capitán Haya, las señoras sentadas a la puerta de sus casas en el barrio de Valdeacederas, como si fuera un pueblo. Entre medias serpentea la calle de Bravo Murillo, hilo que une las costuras del distrito, con diferencias a veces insalvables. Muchos de sus 150.000 vecinos pronuncian a menudo la misma frase: "Hay dos Tetuanes: a la izquierda de Bravo Murillo está la parte pobre y a la derecha, la rica".
Tetuán se extiende a lo largo de 540 hectáreas al noroeste de Madrid, divididas en seis barrios: Bellas Vistas, Berruguete, Valdeacederas, Almenara, Castillejos y Cuatro Caminos. Desde hace unos meses, en las paredes medianeras de esa parte "mala" lucen murales de artistas urbanos de la zona. Y tras el colegio Juan Ramón Jiménez, los tomates crecen en un huerto urbano, que antes era uno más de los numerosos solares vacíos y abandonados del distrito que se usan como aparcamiento o para almacenar escombros.
Casas de una altura en Tetuán y, al fondo, las cuatro torres. / s. sánchez
Ambas iniciativas son parte de Paisaje Tetuán, un proyecto del Ayuntamiento de Madrid e Intermediae, el laboratorio de ideas de Matadero. El mes pasado arrancó la segunda fase del plan, que buscaba embellecer los barrios con intervenciones artísticas y ahora pretende que los vecinos las hagan suyas. "Queríamos generar espacios que pudieran tener una vinculación con la comunidad, que pudieran ser apropiados por los vecinos y que tuvieran una continuidad. Sobre todo en un distrito como este, en el que las plazas y los lugares de reunión son mínimos", explica Claudia González, de la asociación cultural Moenia, encargada de coordinar el proyecto.
Ella lleva viviendo siete años en Tetuán, donde cristalizan tres perfiles: los vecinos de toda la vida de este distrito de orígenes obreros; los inmigrantes, que son 26.000 y representan el 17% de sus habitantes (el tercer distrito de Madrid en población extranjera); y una oleada de gente joven que en los últimos años está llegando a Tetuán, atraída porque es una zona cercana al centro (a apenas 15 minutos en metro), pero con precios más baratos. Antonio Ortiz, historiador y vicepresidente de la Asociación de Vecinos de Cuatro Caminos-Tetuán, niega que esté sufriendo un proceso de gentrificación similar al que han vivido, por ejemplo, Chueca o Triball. “Sí hay una tensión”, admite, “Tetuán se ha revalorizado por su posición, pero es una zona con un problema de infravivienda y hacinamiento, sobre todo entre los inmigrantes”.
Tensión y contrastes. Antonio Ortiz también repite esa frase de que Bravo Murillo traza la línea divisoria entre la parte buena y la mala de Tetuán. En los casi tres kilómetros que separan sus dos extremos —la glorieta de Cuatro Caminos y la plaza de Castilla—, la avenida es un constante ir y venir. De coches, de vecinos. Entran y salen de los numerosos comercios que abarrotan la calle. Algunos, cerrados por la crisis. Ortiz recorrió en verano la calle y, de sus 457 locales, contó 61 clausurados, el 13%. "Hay un problema serio de paro que, además, en Tetuán está muy fraccionado". La media del distrito es del 13,76%, pero mientras los barrios del margen izquierdo rozan el 15% (y en Almenara llega al 19%), en Castillejos y Cuatro Caminos es del 10%.
La frontera geográfica entre los dos Tetuanes no es, sin embargo, apreciable a simple vista. El distrito va mudando de apariencia de forma gradual en sus cuatro puntos cardinales. A la derecha de Bravo Murillo, hasta llegar al límite con la Castellana, los bloques de edificios se van refinando, creciendo en altura y dejando paso a las oficinas y restaurantes de renombre como Txistu; son los barrios de Castillejos y Cuatro Caminos. A la izquierda, se extiende lo que Miguel Díaz, arquitecto y vecino, llama “la ciudad no planificada”. Callejuelas estrechas en un trazado sin aparente sentido, aceras inexistentes, cuestas pronunciadas. "Es la zona histórica u orgánica, que ha ido creciendo de forma espontánea". Al norte, la avenida de Asturias, creada en los noventa para sustituir una barriada con viviendas de protección oficial, tiene la apariencia impersonal de los PAU. "Y El Corte Inglés, abajo", insisten los vecinos. "El de Nuevos Ministerios también es parte del distrito, que la gente no lo sabe".
El signo distintivo de Tetuán son, para Miguel Díaz, las casitas de una o dos alturas que sobreviven a los desalojos y demoliciones para después construir bloques de viviendas. "Algunas tienen más de 100 años y merecen protección". Son vestigio de los orígenes humildes del distrito, que nació a finales del siglo XIX a partir de dos asentamientos: uno en Cuatro Caminos y otro a la altura del metro de Estrecho, llamado Tetuán de las Victorias —que entonces era parte del municipio de Chamartín de la Rosa—, donde se instalaron soldados victoriosos de la Guerra de África, a la espera de hacer su entrada en Madrid. "Los obreros llegaban del campo y construían entre una o dos familias su vivienda, que luego dividían para vender la mitad y pagar así la construcción. Por eso, las casas pequeñas, de 15 o 20 metros cuadrados, han sido muy típicas aquí", explica Antonio Ortiz.

Escaparates en Tetuán. / samuel sánchez

Tras la Guerra Civil, con la creación de la Castellana, surgió la división en Tetuán. Algunos vecinos recuerdan todavía que todo aquel terreno en la zona este, objeto a partir de entonces de un gran desarrollo urbanístico, eran huertas. Antiguo barrio de oficios, en la parte vieja también abundan las viviendas-taller, que en los últimos años se están reconvirtiendo en estudios de fotografía, arquitectura… Es el caso del espacio de coworking Studio Banana, que abrió en 2008 en un bajo en la calle del Plátano, en una antigua imprenta. "Queríamos ser un faro, un punto de referencia cultural", explica Susana Blázquez. "Cuando empezamos, no había apenas oferta gratuita, pero se está creando un triángulo muy interesante. Nosotros siempre hemos tenido las puertas abiertas para los vecinos, que nos llaman ‘los chicos de abajo".
Siguiendo el trazado de Bravo Murillo hacia el sur, comienza a sonar música de bachata y los comercios se ponen el apellido de "latino" o "caribeño". Es el barrio de Bellas Vistas, al que llaman el pequeño Caribe por su elevada población latinoamericana (el 22%), especialmente de la República Dominicana. En la plaza del Poeta Leopoldo de Luis, junto a los versos del literato escritos en los casetones de un aparcamiento subterráneo —otra de las intervenciones de Paisaje Tetuán—, una pintada reza: "Los fascistas a patadas, ¡fuera de nuestros barrios!". Apareció en verano, cuando jóvenes neonazis okuparon un local de oficinas abandonado en la calle de Juan de Olías con el propósito de crear una casa de acogida solo para españoles.
"Fue un hecho aislado, lo vivimos con preocupación, pero no es la realidad de Tetuán, no hay confrontación permanente", asegura Iván Santos, colombiano que lleva siete años viviendo en Tetuán. Es uno de los responsables de la asociación Aculco, para inmigrantes latinoamericanos, y admite que en el último año sí ha notado ciertos "problemas intergeneracionales" entre personas mayores y jóvenes latinoamericanos.
La población extranjera de Tetuán descendió en 2013 un 9,7%. Antonio Ortiz apunta un motivo: "Hay un interés por echar a los inmigrantes para que algunas zonas vayan quedándose libres y poder especular. Pensamos que la casa okupa podría responder a esa tensión". Para Iván Santos, la multiculturalidad de Tetuán es comparable a la de Lavapiés: "Y el distrito nació también por la llegada de inmigrantes, aunque españoles". La bachata y los comercios latinos continúan en los últimos compases de Bravo Murillo, hasta que la vía desemboca en Cuatro Caminos y el entramado de callejuelas del Tetuán más histórico se transforma en la cuadrícula perfecta del vecino distrito de Chamberí.

FUENTE: EL PAÍS

martes, 28 de octubre de 2014

Operación Púnica: hay que sacar la basura

La implicación de responsables políticos madrileños en las tramas de corrupción destapadas con las operaciones Gürtel, Caja Madrid y Púnica es una muestra de las consecuencias de un modelo político y económico que privilegia el beneficio económico frente a los derechos de la ciudadanía. La FRAVM exige una profunda democratización de las instituciones que anteponga el bienestar y los derechos de la ciudadanía frente a los intereses espúreos del poder financiero y sus ramificaciones y se compromete a luchar por su consecución.
 
28-10-2014
   Stop corrupción                              
Según la Fiscalía Especial Anticorrupción, hay serios indicios de que las más altas esferas del Gobierno de la Comunidad de Madrid y algunos de sus municipios han formado parte de una organización criminal dedicada al blanqueo de dinero, falsificación de documentos, delitos fiscales, cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales, prevaricación, revelación de secretos, negociaciones prohibidas a funcionarios, fraudes contra la Administración y organización criminal.
La banda estaría conformada por altos cargos del gobierno autonómico, como el que fuera mano derecha de la mismísima Esperanza Aguirre y secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, y por alcaldes, concejales, empresarios de sociedades constructoras, obras y servicios energéticos, altos funcionarios...
A la luz de estas informaciones y de las que le precedieron, como las referidas a la trama Gürtel o a los sucesivos desmanes perpetrados con Bankia, el golpe político que sufrió la Comunidad de Madrid, conocido como Tamayazo, va tomando una forma cada vez más nítida.
También está cada vez más claro lo que significa cuando, ante las exigencias vecinales de equipamientos y mantenimiento de servicios públicos, hasta los mas básicos, se nos dice que no “hay presupuesto”. Lo que significa que hay que pagar la deuda pública antes que nada. Vemos también cómo se puede haber contraído parte de esa deuda y cómo se las gastan algunos de los que nos gobiernan y las empresas con las que hacen sus negocios mientras se dedican a desprestigiar a los colectivos de parados, trabajadores, funcionarios, movimientos sociales... con el objetivo de acabar con los derechos y libertades democráticas. El movimiento vecinal aún recuerda la vergonzante denuncia interpuesta por responsables del Gobierno regional la Comunidad de Madrid contra la Asociación Vecinal Palomeras Bajas (Puente de Vallecas), la Plataforma en Defensa de la Educación Pública y la FAPA Giner de los Ríos por un presunto fraude fiscal derivado de la venta de camisetas de la Marea Verde, una lucha ejemplar para evitar, precisamente, la venta de los servicios públicos a empresas privadas.
Con cada nuevo caso de corrupción que sale a la luz se hace aún mas doloroso el drama de quienes en estos duros años se han visto atrapados en el paro y la pobreza, han sufrido el terror de un desahucio, de quienes han visto cómo su casa ha sido vendida a fondos buitre, de quienes se han quedado sin comedor en el cole, sin apoyo económico para rehabilitar la vivienda y sin recursos para cubrir las necesidades más básicas.
Entendemos que estos casos no son un accidente. Que forman parte de un modelo económico y social que pone el beneficio económico privado por delante de todo y de un modelo de crecimiento basado en el monocultivo del ladrillo y la financiarización de la economía.
Hacemos un llamamiento a la ciudadanía a permanecer alerta y a organizarse. A hacer todo lo que esté en nuestras manos para echar del poder a esas bandas mafiosas, recuperar lo que es de todos y promover una profunda democratización de las instituciones que permita que la política vuelva a anteponer el interés del bienestar de la ciudadanía frente a los intereses espurios del poder financiero y sus ramificaciones.
 
 

martes, 9 de septiembre de 2014

Los heavies de la Gran Vía se suman a la campaña para salvar el Palacio de la Música

En un vídeo con David Trueba
 
MADRID, 9 Sep. (EUROPA PRESS)
 
   Los hermanos Alcázar, más conocidos como 'los heavies de la Gran Vía', han protagonizado un vídeo para promocionar la campaña de recogida de firmas para salvar el Palacio de la Música que se encuentra alojada en la plataforma Change.org y suma ya más de 63.475 firmas de apoyo.
 
 

   Para ello, los heavies de la Gran Vía han cambiado por un día su tradicional ubicación para apostarse frente al Palacio de la Música, en un vídeo que cuenta con la voz del director de cine y escritor David Trueba, producido por la agencia de publicidad Sra. Rushmore, que ha puesto sus recursos creativos y de producción al servicio de la petición on line iniciada por Fran Hernández, un ciudadano de Huesca residente en Madrid.
   "Todos tenemos claro que la cultura, en todas sus formas posibles, debe ser la columna vertebral del Madrid del futuro", ha recalcado Hernández, al tiempo que ha explicado que los hermanos Alcázar se ajustaban perfectamente al mensaje que quería transmitir de "reivindicación solidaria y respetuosa", en la línea de la petición que abrió hace ya casi dos años.
   "Han soportado la lluvia, el frío extremo, tardes bajo el sol insoportable de Madrid. Los heavies de Gran Vía: inquebrantables, fieles a su cita desde hace nueve años. Nada ha podido hacerles abandonar esos pocos metros cuadrados, su lugar en el mundo. Hasta hoy. Un día de 2005 decidieron manifestarse por la cultura madrileña. Un día de 2014 volvieron a hacerlo", narra David Trueba en el vídeo lanzado este martes, en el que los heavies recorren el tramo de la Gran Vía que separa la antigua tienda de Madrid Rock y el Palacio de la Música.
   El apoyo de los heavies de la Gran Vía llega pocas semanas después de que personalidades del mundo de la cultura como Emilio Gutiérrez Caba, Santiago Segura, Víctor Ullate o el Gran Wyoming dieran su apoyo a la petición online con un vídeo que ya supera las 40.000 reproducciones en YouTube y que tuvo un gran impacto mediático.
   "Cada vez son más las voces que se están sumando a la campaña para tratar de evitar que el Palacio de la Música se convierta en una tienda de ropa. A pesar de este apoyo y de la movilización ciudadana, algunos de los actores implicados, como el Ayuntamiento de Madrid o la cadena de ropa Mango, que al parecer estaba interesada en adquirir el edificio, siguen sin pronunciarse al respecto", ha señalado Hernández.

sábado, 2 de agosto de 2014

Una instalación artística se usa como zona infantil en Tetuán

  • La asociación de vecinos advierte del peligro y pide su retirada por considerarla insegura
Bárbara Sánchez-Madrid, 27 julio 2014
 
La estructura de hormigón 'Hypertube', en Tetuán. / santi burgos
 
Un cartel advierte que subirse está prohibido, pero el Hypertube tiene escaleras y el punto más alto aspira a ser un mirador. Son seis tubos de hormigón, apilados unos encima de otros hasta formar una pirámide de seis metros de altura, que llevan siete meses viviendo en una pequeña plazoleta del distrito de Tetuán. El área de Las Artes del Ayuntamiento de Madrid fue quien encargó la estructura, como parte del proyecto Paisaje Tetuán, una iniciativa para embellecer el barrio con arte urbano. Desde su instalación ha sido objeto de las quejas de los vecinos, que ahora exigen su retirada por considerarlo inseguro.
Un par de adolescentes suben por las estrechas escaleras pintadas de verde hasta el segundo nivel del Hypertube y se sientan a charlar dentro de uno de los tubos. Aunque bien podrían haberse quedado de pie, pues cada uno tiene dos metros de diámetro. "Los niños vienen aquí a jugar. También se viene a beber, quedan botellas vacías y rotas… Es un peligro", afirma Antonio Ortiz, vicepresidente de la Asociación de Vecinos Cuatro Caminos-Tetuán. "Lo fácil es echarle la culpa a los padres por dejar que sus hijos se suban, pero, ¿y si ocurre algo?", se pregunta el presidente de la misma asociación, David Sánchez.
Ésta lleva dos meses pidiendo que se desmonte e incluso colocaron carteles advirtiendo del riesgo. IU se hizo eco de la protesta y el pasado lunes planteó en la comisión de Las Artes su retirada "por su peligro para los niños y por haberse convertido en un contenedor de basura y de cristales rotos". El Ayuntamiento, que admite que no está homologado porque no se considera un área infantil —aunque los vecinos insisten en que, en la práctica, se utiliza como tal—, rechazó la propuesta. Tres días después, colocó un cartel advirtiendo que no se trata de una zona infantil y dos barras cruzadas para tapar el acceso a las escaleras. Las nuevas barreras, situadas solo en los laterales de la escalera, no impiden el acceso a los cilindros y son de apenas medio metro de altura, por lo que se puede saltar con facilidad. "Ahora resulta que es un mirador sin vistas", ironiza Ortiz, que insiste en que se retire.
"La mayoría de los vecinos están satisfechos, aunque es difícil conseguir unanimidad", argumenta José Francisco García López, responsable de patrimonio cultural del Ayuntamiento, que señala que no se trata de mobiliario urbano, sino de una pieza artística "muy interesante" y de calidad "más que suficiente". Pero lo cierto es que el Consistorio ya piensa en corregir la instalación. Tiene previsto ajardinar la plazoleta, que tiene aspecto de solar abandonado, así como una "intervención pictórica" de mano de un artista urbano —que todavía tiene que elegir—, pues los cilindros están cubiertos de pintadas.
Asentado sobre un solar sin uso, en la confluencia de las calles de Hierbabuena y de Nuestra Señora del Carmen, el Hypertube no tiene nada que ver con la estética del barrio, según Ortiz. "Lo dejaron aquí plantado, en este solar, y ya está". La idea de sus creadores no era, sin embargo, que quedara tal como está ahora, rodeado de polvo y gravilla. Obra de los colectivos de arquitectos PKMN y Taller de Casquería, la estructura, que ha salido en la revista del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), aspiraba a ser un "germen" para que los vecinos recuperaran la plazoleta, vacía y en la que se había imaginado una guardería, un centro de salud o un parque. PKMN, que había pensado en una "rehabilitación completa de la plaza", afirma no tener noticia de ninguna queja en los últimos meses. "Hemos recibido comentarios puntuales, positivos y negativos, sobre todo cuando lo instalamos. Pero nunca de ninguna asociación de vecinos".
La corrección que planea el área de Las Artes no sería la primera para el Hypertube, que según PKMN, costó unos 3.000 euros. En enero, pocas semanas después de instalarlo, los arquitectos tuvieron que cerrar con cable de acero, ahora suelto en algunos puntos, el hueco entre las barandillas, que medía 10 centímetros más de lo permitido. "En caso de que se incumpla algo, lo lógico es resolverlo, no desmontarlo todo", apunta PKMN.
El Hypertube es la instalación más polémica de los 19 proyectos que se han desarrollado dentro del programa Paisaje Tetuán. La idea del área de Las Artes era mejorar el aspecto del distrito con la ayuda de artistas urbanos y arquitectos de la zona, abriendo un canal de participación entre el barrio, los creadores y la Administración. Pero tanto PKMN como la asociación de Tetuán, que se enteró de la iniciativa por la prensa, creen que la parte de participación vecinal ha fallado. "Mientras el barrio sufre dejadez y suciedad, el Ayuntamiento se afana por crear su Soho castizo para salir en los medios", apunta Ortiz. La asociación quiere convocar un "referéndum" en septiembre para que los vecinos voten qué quieren hacer con los cilindros.